martes, 28 de mayo de 2013

Oración de la mañana: Cosas de mi Madre


Dicen que un día  San Pedro andaba de mal humor en el cielo...  Fue y se presentó ante el Señor Jesús y le dijo:
- Maestro, sabes que se van a cumplir dos mil años de que me hiciste  "portero" del cielo al darme las llaves del Reino...  Desde entonces no ha entrado aquí nada que no esté más limpio que el sol...  En esto soy puntilloso... lo sabes...
 --Sí, Pedro, lo sé y te estoy muy agradecido por tu celo en el cuidado  del reino de los Cielos...  
--Pues es el caso, dijo Pedro, que algo está pasando.  Desde mi observatorio de la portería vigilo y he observado que en las avenidas celestes hay caras desconocidas...  ¡y lo que es peor, poco limpias!.  Hasta los vestidos de algunos santos dejan que desear...
--Bien Pedro... ¿y qué sugieres?. 
--Una investigación de las murallas, porque.... por la Portería no han pasado.   Tiene que haber "puerta falsa"  Señor.

Y así fue que aquella tarde, a la hora de la siesta, Jesús y Pedro se dieron una vuelta por las murallas de jaspe de la Gloria... Tardaron dos horas.  Por fin, Pedro triunfante, gritó:  
- Ahí está, Señor, ya lo sabía...  ¡mira!.  
Señalaba, tras un rosal florecido, un hueco del que pendía un rosario que llegaba hasta la Tierra.  Y dijo el Señor nada más:  
- "Déjalo, Pedro; esas..... son las cosas de mi Madre”

Reza con confianza un avemaría a la Virgen en esta mañana.

Ah! Y no te olvides de hacer en este día una buena acción, por lo menos: Es un buen regalo para María.


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